El nombramiento del nuevo gerente de BoA quedó marcado por un proceso originado en la DGAC, mientras el Gobierno sostiene que la elección respondió a una convocatoria pública.

La llegada de Estanislao Finfera Brun a la Gerencia General de Boliviana de Aviación (BoA) provocó una nueva polémica tras conocerse que registra un proceso derivado de su gestión en la Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC), relacionado con un presunto daño económico al Estado por Bs 33.639,66.
El Gobierno informó que la designación fue resultado de una convocatoria pública abierta, impulsada para elegir a un profesional con experiencia en el sector aeronáutico y capacidad para conducir la empresa estatal. Sin embargo, el antecedente administrativo atribuido al nuevo gerente volvió a instalar cuestionamientos sobre los criterios aplicados durante la evaluación de los postulantes.
Según la información correspondiente al caso, el proceso se refiere al supuesto consumo excesivo del servicio telefónico con roaming durante el desempeño de Finfera en la DGAC. La observación señala un perjuicio económico de Bs 33.639,66 para la institución y hace referencia a indicios de responsabilidad civil o penal, antecedentes que cobraron relevancia después de oficializarse su posesión.
Desde distintos sectores legislativos surgieron críticas a la decisión gubernamental. Parlamentarios recordaron que el Ejecutivo había anunciado una selección basada en la meritocracia y en la revisión de los antecedentes profesionales de cada aspirante, por lo que consideraron que la existencia de ese proceso debía haber sido evaluada antes de concretar el nombramiento.
Antes de asumir la conducción de BoA, Finfera desarrolló actividades dentro de la propia empresa estatal, donde trabajó en el departamento de Instrucción. También formó parte de la Dirección General de Aeronáutica Civil y acumuló experiencia en otras compañías vinculadas al transporte aéreo nacional.
El acto de posesión se realizó durante un vuelo comercial de Boliviana de Aviación y estuvo encabezado por el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora. Durante la ceremonia, la autoridad explicó que la decisión de juramentar al nuevo gerente frente a los pasajeros respondía a la intención de fortalecer el compromiso de la administración con los usuarios.
«Quería hacerlos partes para que el gerente tenga el compromiso con ustedes. Creo que es importante que el gerente haga el juramento delante de ustedes para que ya no haya esas demoras que reclaman los bolivianos», manifestó Zamora antes de oficializar el nombramiento.
Posteriormente, Finfera fue entrevistado en el programa ON, conducido por Sissi Áñez para EL DEBER. En esa conversación sostuvo que su designación obedeció a la experiencia reflejada en su currículum y expresó sentirse «honrado» por asumir la responsabilidad de dirigir la aerolínea estatal.
La nueva autoridad explicó que es egresado de la Fuerza Aérea, especialista en artes militares aeronáuticas y que desarrolló funciones en Lloyd Aéreo Boliviano (LAB), Aerosur, la Dirección General de Aeronáutica Civil y, posteriormente, en Boliviana de Aviación.
«Trabajé en varias líneas aéreas. Sabemos que BoA es una empresa totalmente rentable, recuperable, es cuestión de hacer una buena administración. Soy honrado de haber sido elegido en este cargo», afirmó.
Previo a la designación, el Ministerio de Obras Públicas había señalado que la convocatoria pública contempló únicamente a profesionales bolivianos y que el análisis de los candidatos incluyó su experiencia, formación académica y las propuestas de gestión para el futuro de la empresa. El Ejecutivo presentó ese procedimiento como un mecanismo orientado a garantizar una selección sustentada en la capacidad profesional.