Delegaciones de América Latina consolidan estructura institucional, eligen nueva dirigencia y ratifican respaldo a Palestina en una cita marcada por relevo generacional, integración regional y posicionamientos políticos claros.
Puerto La Cruz, Venezuela.— Con presencia de delegaciones de todo el continente, el XX Congreso Panamericano Árabe 2026 cerró sesiones con decisiones clave sobre conducción institucional, fortalecimiento organizativo y pronunciamientos internacionales, en una jornada que combinó estructura interna y posicionamiento político.
ELECCIÓN Y RECONFIGURACIÓN INSTITUCIONAL
El encuentro tuvo como eje central la designación de nuevas autoridades para el periodo 2026-2029. La plenaria formalizó la elección de Ziad Alhamad como presidente de la Federación de Entidades Americano-Árabes (Fearab América), con respaldo unánime de las delegaciones presentes.
Durante su intervención, Alhamad fijó una línea de trabajo centrada en la cohesión organizativa y expansión continental: “Asumimos esta responsabilidad con compromiso de transparencia e inclusión, fortaleciendo la presencia desde el norte hasta el sur del continente”, declaró.
El proceso también marcó la salida de George El Alam, quien encabezó la federación en el ciclo anterior. El Alam remarcó la necesidad de continuidad generacional: “El relevo no es opcional, es una obligación para preservar identidad y proyección institucional”.
JUVENTUD Y CONTINUIDAD CULTURAL
Uno de los puntos más insistentes fue la incorporación activa de descendientes árabes en la estructura federativa. La dirigencia coincidió en que la sostenibilidad organizacional depende de la participación juvenil.
“El que pierde su origen pierde dirección”, sostuvo El Alam en una de las intervenciones más citadas, subrayando el rol histórico de la diáspora en América Latina en ámbitos económicos, culturales y sociales.
Las delegaciones coincidieron en reforzar programas formativos y de integración para nuevas generaciones, orientados a consolidar identidad sin desvincularse de los países de residencia.
POSICIÓN INTERNACIONAL Y SOLIDARIDAD
El congreso también dejó definiciones políticas explícitas. El respaldo a la causa palestina fue reiterado como línea institucional, acompañado de llamados a soluciones pacíficas.
El embajador Fadi Alzaben agradeció el respaldo regional: “La solidaridad expresada aquí tiene un valor concreto para nuestro pueblo, que reclama su derecho histórico”.
En la misma línea, representantes de Panamá y Cuba incorporaron denuncias sobre medidas restrictivas internacionales. Gassan Salama afirmó: “Las sanciones afectan directamente a sectores sensibles, no pueden ser ignoradas”.
Por su parte, Yaime Proveyer destacó la articulación política regional: “La unidad entre países es una herramienta concreta para sostener logros sociales”.
VENEZUELA COMO SEDE Y PLATAFORMA
La elección de Puerto La Cruz como sede consolidó el papel de Venezuela dentro de la estructura de Fearab América. El evento reunió a representantes de varios países y reforzó vínculos institucionales y culturales entre comunidades árabes del continente.
Desde la organización anfitriona se destacó la logística y la convocatoria internacional. “Recibir a las delegaciones es una responsabilidad que asumimos con orgullo”, señalaron voceros del Centro Sirio Venezolano.
El congreso concluyó con acuerdos orientados a fortalecer la estructura interna, ampliar la participación y sostener una agenda común que articule identidad, cooperación y posicionamiento internacional dentro del bloque árabe-americano.
