La dirigencia nacional de los trabajadores denunció que el Ejecutivo rechazó escuchar sus demandas y acusó a las autoridades de tratar a los sindicatos como adversarios políticos.


La tensión entre el Gobierno y el movimiento sindical volvió a escalar luego de que la Central Obrera Boliviana (COB) denunciara públicamente una actitud hostil del Ejecutivo hacia las organizaciones laborales. La dirigencia obrera afirmó que el Gobierno decidió bloquear cualquier acercamiento con los trabajadores y calificó esa postura como una muestra de revancha política.
El secretario ejecutivo de la COB, Mario Argollo, expresó su molestia por la negativa del Ejecutivo a recibir el pliego petitorio que los sindicatos prepararon para la gestión 2026, documento que reúne las principales demandas del movimiento obrero.
“No existe disposición para coordinar con los trabajadores. Hemos intentado presentar nuestras demandas, pero el Gobierno ha decidido cerrar las puertas”, afirmó Argollo durante sus declaraciones públicas.
El dirigente fue aún más crítico al describir la actitud que percibe desde el poder político. “Estamos frente a un Gobierno revanchista y rencoroso que observa a los dirigentes sindicales como si fueran enemigos del país”, sostuvo.
Las críticas también surgieron desde las estructuras departamentales del movimiento obrero. El ejecutivo de la Central Obrera Departamental (COD) de Chuquisaca, Marcelo Torrez, expresó su indignación tras la reunión que sostuvo junto a representantes institucionales con el presidente Rodrigo Paz.
Torrez aseguró que la expectativa de lograr compromisos para obras prioritarias terminó en frustración. “Fuimos con la esperanza de obtener respuestas para los proyectos que necesita Chuquisaca, pero salimos sin ninguna garantía concreta”, declaró.
Entre las demandas presentadas por el departamento figuran la ejecución de la carretera Diagonal Jaime Mendoza y la instalación de una unidad de radioterapia, iniciativas consideradas fundamentales para el desarrollo regional y la atención en salud.
El dirigente sindical también denunció restricciones durante el encuentro con autoridades nacionales. “Cuando algunos representantes quisieron expresar las preocupaciones reales del departamento, simplemente se les cortó la palabra”, afirmó Torrez.
La dirigencia obrera anunció que el movimiento sindical analizará la situación en un ampliado nacional para definir su postura frente a lo que consideran una ruptura del diálogo con el Gobierno.