La apertura pública de dos cajas fuertes incautadas al narcotraficante confirmó la ausencia total de dinero y objetos de valor, mientras se revisan posibles irregularidades en la intervención inicial.
El procedimiento de apertura de las cajas fuertes atribuidas a Sebastián Marset concluyó sin hallazgos de dinero ni bienes relevantes. La intervención se realizó bajo control fiscal, diez días después de su captura en Santa Cruz de la Sierra y su posterior extradición a Estados Unidos.
Las cajas, incautadas durante el operativo del 13 de marzo en un inmueble de alto valor, permanecieron bajo resguardo institucional hasta su revisión. Se trata de estructuras de gran dimensión diseñadas para almacenamiento de bienes de alto valor, lo que elevaba la expectativa sobre su contenido.
Previo a la apertura, se ejecutó un protocolo técnico de seguridad. Equipos especializados realizaron inspecciones para descartar la presencia de sustancias ilícitas o artefactos peligrosos. Posteriormente, se verificó el estado de los sellos de seguridad, sin detectar signos de manipulación.
Al momento de la revisión interna, no se identificaron elementos de valor económico. El contenido se limitó a piezas sin utilidad financiera, como elementos metálicos y dispositivos de control de humedad. No se registraron divisas, joyas ni documentos relevantes para la investigación patrimonial.
La falta de resultados materiales refuerza las observaciones surgidas tras el operativo de captura. El perfil del investigado, vinculado a redes internacionales de narcotráfico, contrasta con la inexistencia de dinero en los bienes intervenidos hasta el momento.
Frente a esta situación, el Ministerio de Gobierno dispuso la apertura de una investigación paralela orientada a esclarecer versiones que apuntan a una posible sustracción de dinero durante la intervención inicial. Estas acciones buscan determinar si existieron fallas en la cadena de custodia o en el manejo de evidencias.
En el avance del caso, las autoridades reportan la incautación de un conjunto significativo de activos, que incluye al menos 14 inmuebles, 14 vehículos y 11 aeronaves. Pese a ese volumen, no se ha registrado la recuperación de efectivo.
Tras su detención, Marset fue entregado a autoridades estadounidenses, donde enfrenta cargos vinculados al tráfico internacional de drogas. En Bolivia, las investigaciones continúan enfocadas en el rastreo de activos y la identificación de posibles colaboradores dentro de su estructura.
