El préstamo de $us 1.900 millones aprobado por Diputados todavía debe pasar por el Senado y contempla desembolsos durante un programa de 36 meses, no una entrega inmediata.
La aprobación en la Cámara de Diputados del crédito de aproximadamente $us 1.900 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) abre el camino para un nuevo financiamiento externo, pero los recursos no llegarán de una sola vez. El proyecto fue aprobado en grande y en detalle y remitido al Senado para su revisión.
DESEMBOLSOS PROGRAMADOS
El acuerdo corresponde a un Servicio Ampliado del FMI (SAF) con una duración de 36 meses. El proyecto legislativo establece un plazo de desembolso de hasta tres años, mientras que el país asumirá posteriormente el servicio de la deuda.
El economista Gonzalo Colque sostiene que este mecanismo no resolverá las necesidades financieras inmediatas. Según su análisis, el primer desembolso podría no superar los $us 500 millones, frente a una necesidad calculada por él en unos $us 1.200 millones para cerrar las cuentas fiscales de la gestión.
“Nos vamos a endeudar más para cubrir déficit”, señaló Colque, al considerar que el financiamiento constituye una nueva obligación para el país.
El Gobierno sostiene que los recursos serán destinados a fortalecer las reservas internacionales y la balanza de pagos, como parte de un programa de estabilización económica.




