El fuego continúa multiplicándose en varias comunidades mientras brigadas, militares y vecinos enfrentan una emergencia que amenaza viviendas, reservas naturales, animales, fuentes de agua y la salud pública.

Los incendios forestales mantienen en alerta al departamento de Tarija después de cinco jornadas consecutivas de intenso trabajo para evitar que las llamas continúen propagándose. Los fuertes vientos, las altas temperaturas y la vegetación seca favorecen el avance del fuego hacia nuevas comunidades, mientras las instituciones encargadas de la emergencia reconocen que los recursos humanos disponibles son insuficientes para atender todos los frentes abiertos.
La contingencia comenzó la pasada semana en Quirusillas, municipio de San Lorenzo. Desde ese punto el incendio se extendió hacia Ancahuasi y Camarón. Posteriormente aparecieron nuevos focos de calor en Erquis Ceibal, Tucumillas y San Pedro, situación que obligó a redistribuir brigadas cuando varios sectores ya eran considerados parcialmente controlados.
Lejos de disminuir, la emergencia volvió a intensificarse durante el lunes con incendios registrados en Sella Cercado, Rumicancha, Tomatitas, Erquis Sud y El Cadillar. En algunos lugares las llamas alcanzaron viviendas y terrenos particulares, obligando a las familias a incorporarse al operativo para impedir que el fuego destruyera sus propiedades.
La situación también alcanzó sectores próximos a Obrajes y al barrio Paraíso, donde la rápida respuesta de los equipos evitó una mayor afectación. Sin embargo, el punto más delicado de la jornada se trasladó hasta Coimata, cerca de la captación de agua que abastece a la ciudad de Tarija. Las condiciones del terreno, sumadas a la escasa visibilidad durante la noche y la intensidad del viento, limitaron el trabajo de los equipos de primera respuesta.
Mientras bomberos y voluntarios combatían distintos focos de incendio, numerosos vecinos permanecieron durante horas lanzando agua sobre techos, caminos y laderas para evitar que las llamas alcanzaran sus viviendas. La participación ciudadana se convirtió en un apoyo determinante frente a la magnitud de la emergencia.
El operativo moviliza a Bomberos de la Policía, la Unidad de Gestión de Riesgos de Cercado, Caballeros de Fuego, Ángeles en el Fuego, Guardianes de Méndez, personal militar y voluntarios, bajo coordinación de la Gobernación, alcaldías, subgobernaciones y el Ministerio de Defensa. A ese despliegue se incorporaron 70 efectivos del Área Naval de Bermejo, mientras continúan las gestiones para recibir más apoyo desde otros departamentos.
El comandante departamental de la Policía, coronel Roger Roca, señaló que las brigadas trabajan prácticamente sin descanso desde que comenzó la emergencia y confirmó que se solicitó el envío de refuerzos debido a la cantidad de incendios activos.
La preocupación también alcanza a la Reserva de Sama. Su responsable, Máximo Condori, alertó que el avance del fuego pone en riesgo las fuentes de agua que abastecen a la región, además de numerosas especies de fauna silvestre y la vegetación que cumple una función esencial para conservar la humedad del ecosistema.
Los efectos del humo ya comienzan a reflejarse en el sistema sanitario. El Servicio Departamental de Salud informó que hasta el domingo fueron atendidas más de 160 personas, principalmente por conjuntivitis, irritaciones respiratorias y cefaleas relacionadas con la exposición al material particulado generado por los incendios. Brigadas médicas permanecen desplegadas en las comunidades afectadas con medicamentos, colirios, barbijos, agua e insumos de emergencia.
Paralelamente, las autoridades comenzaron a impulsar acciones para establecer responsabilidades. El presidente del Concejo Municipal, Marcelo Zenteno, sostuvo que las sanciones actuales no representan un freno para quienes provocan incendios y afirmó que «es mucho más barato quemar que no hacerlo». Desde la Cámara de Senadores, Diego Ávila solicitó profundizar las investigaciones sobre el origen de los focos de calor, mientras la magistrada del Tribunal Supremo de Justicia, Rosmery Ruiz, confirmó que el Órgano Judicial ya recibió dos investigaciones penales contra autores aún no identificados, con el objetivo de determinar quiénes están detrás de los incendios que mantienen en emergencia al departamento.