Evaluaciones de la Fuerza Aérea catalogaron como reprobado a un oficial que luego recibió las palmas de general. El entorno familiar de la jefa de gabinete civil controla puestos clave.

La documentación de la Fuerza Aérea Boliviana desmiente las versiones de que las observaciones al ascenso del coronel Jorge Julio Céspedes Quevedo respondan a persecución o motivos políticos. Los papeles de la junta evaluadora prueban que el militar fue promovido a General de Brigada de manera irregular.

Los registros del 20 de octubre de 2023 relegaron a Céspedes Quevedo a la casilla 12 del escalafón con 84 puntos, quedando fuera de la lista de cinco coroneles recomendados para asumir el alto mando militar. El 31 de octubre, un informe de la promoción 1993 ratificó que el oficial no cumplía con los años de servicio en comandancias requeridos por el reglamento RAA-5. El proceso cerró el 1 de noviembre con una planilla donde figura con la nota de 73.408, calificada explícitamente como «reprobado».

Los nexos del oficial alcanzan el entorno inmediato del presidente Rodrigo Paz, puesto que su hermana, Gilda Céspedes, comanda la jefatura de gabinete. Los indicios de favorecimiento familiar se duplican en el área civil con la designación de la sobrina de esta autoridad, Micaela Lola Céspedes Cadena, al frente de una dirección en el Ministerio de Trabajo.

El jurista Juan Carlos Pereira denunció la falta de carrera administrativa en el aparato estatal al constatar que la directora tramitó su título profesional de abogada en 2024 y asumió el control de la dirección en 2025. «Vemos una persona no idónea en el cargo. No tiene ni dos años de experiencia y ya es directora de Trabajo», manifestó Pereira, atribuyendo el meteórico ascenso a la posición de la jefa de gabinete.