Los sismos de magnitud 7,2 y 7,5 causaron miles de víctimas, daños estructurales y una operación de auxilio en las zonas afectadas.

El doble terremoto que golpeó el norte de Venezuela el pasado 24 de junio dejó un saldo de 1.430 personas fallecidas y 3.238 heridas, según el último balance entregado, ayer sábado, por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez.
La tragedia provocó daños en varias comunidades, obligó a miles de familias a abandonar sus viviendas y mantiene en marcha una amplia operación de rescate y asistencia.
Las autoridades venezolanas informaron que 3.142 familias permanecen damnificadas y reciben atención en refugios temporales habilitados por el Estado.
A casi 100 horas del primer movimiento sísmico, el país seguía enfrentando réplicas y evaluaciones de daños, mientras equipos nacionales e internacionales trabajan en las zonas más golpeadas.
Rodríguez explicó que desde los dos terremotos principales se registraron 432 eventos sísmicos, incluidos los movimientos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron la región norte del país. El segundo terremoto ocurrió apenas 39 segundos después del primero, aumentando la afectación sobre estructuras que ya habían recibido un fuerte impacto.
LA GUAIRA CONCENTRA LOS MAYORES DAÑOS Y LOS RESCATES MÁS URGENTES
El estado La Guaira se mantiene como la zona con mayor gravedad dentro de la emergencia. Las autoridades desplegaron equipos de rescate, cuerpos de seguridad y personal médico para atender a las comunidades afectadas, mientras continúan las labores de búsqueda entre edificaciones dañadas.
La zona permanece con presencia militar y controles de acceso para facilitar el trabajo de los organismos especializados. El objetivo es mantener libres las vías utilizadas por ambulancias, maquinaria pesada y brigadas que participan en las operaciones.
El presidente de la Asamblea Nacional pidió a los ciudadanos evitar trasladarse hacia La Guaira por cuenta propia, debido a que la llegada masiva de personas podría dificultar la atención de quienes todavía necesitan ayuda.
“Yo sé que hay mucho deseo, muchas ansias de colaborar y mucho deseo de acompañar a las personas que hoy sufren en el estado La Guaira, pero eviten bajar a La Guaira para poder facilitar el trabajo del rescate de las personas que se encuentran bajo los escombros, que es un trabajo contra reloj, donde cada minuto cuenta”, afirmó Rodríguez.
El parlamentario insistió en que la colaboración debe organizarse mediante los canales establecidos para no interferir con los equipos desplegados.
“Permítannos hacer el trabajo; si nos quieren ayudar, ayúdennos quedándose en su casa”, expresó.
ATENCIÓN MÉDICA CRECE MIENTRAS AUMENTA LA ASISTENCIA A DAMNIFICADOS
La emergencia sanitaria continúa con miles de personas atendidas en hospitales, centros de salud y puntos instalados cerca de las comunidades afectadas.
El reporte oficial señala que más de 5.000 personas recibieron atención hospitalaria, mientras que unas 700 fueron atendidas en áreas de triaje. Además, los equipos médicos realizaron alrededor de 12.000 consultas directamente en los sectores golpeados por los movimientos telúricos.
Las autoridades también desplegaron jornadas de inmunización y distribución de insumos básicos para evitar nuevos problemas sanitarios entre las familias que permanecen en refugios.
El operativo de apoyo alimentario incluyó la distribución de 7,2 millones de kilos de alimentos en los sectores afectados y la entrega directa de 16.145 bolsas de comida a familias del estado La Guaira.
El Gobierno venezolano informó que 73.736 familias recibieron algún tipo de asistencia mediante los programas activados después del terremoto.
Los centros de acopio habilitados concentran donaciones de alimentos, agua, medicamentos, frazadas y colchones, con el objetivo de ordenar la llegada de ayuda y facilitar su distribución.
EQUIPOS INTERNACIONALES LLEGAN PARA REFORZAR LAS LABORES
La emergencia también activó la cooperación internacional. Equipos provenientes de Curazao, Argentina, Qatar, Puerto Rico y Barbados llegaron con especialistas, rescatistas y materiales para apoyar las tareas de recuperación.
El contingente internacional suma 2.242 rescatistas y 103,7 toneladas de equipos, que se incorporaron al trabajo junto a unos 30.000 especialistas venezolanos y miles de voluntarios registrados.
La prioridad continúa siendo encontrar personas afectadas, atender heridos y evaluar las condiciones de las viviendas que quedaron comprometidas.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), organismo de Naciones Unidas, señaló en una evaluación inicial que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas por el impacto de los terremotos.
El organismo indicó que la cifra incluye una posible afectación de hasta dos millones de personas solo en Caracas, debido a la densidad poblacional y la cercanía con algunas zonas dañadas.
Un análisis inicial basado en imágenes satelitales identificó daños importantes en Catia La Mar, una de las áreas más afectadas del estado La Guaira. Estas evaluaciones buscan ayudar a los equipos humanitarios a determinar dónde dirigir primero la asistencia.
UN FENÓMENO MARCADO POR DOS GRANDES MOVIMIENTOS SÍSMICOS
La magnitud del desastre está relacionada con varios factores. Venezuela se encuentra en una zona donde interactúan la placa del Caribe y la placa Sudamericana, una región con actividad sísmica permanente.
El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) explicó que el terremoto de magnitud 7,5 ocurrió debido a un movimiento de falla cercano al límite entre ambas placas tectónicas.
La institución señaló que este sismo fue parte de una secuencia doble severa, debido a que ocurrió poco después de otro movimiento de magnitud 7,2.
Los especialistas consideran que la cercanía entre ambos terremotos tuvo un papel importante en los daños. El primer movimiento pudo haber debilitado algunas estructuras y el segundo, de mayor magnitud, agravó las afectaciones existentes.
La profundidad también influyó. El primer terremoto tuvo una profundidad aproximada de 20 kilómetros, mientras que el segundo ocurrió a unos 10 kilómetros bajo la superficie.
Cuando un movimiento ocurre cerca de zonas habitadas, la energía liberada llega con mayor intensidad a las construcciones y comunidades cercanas.
CONSTRUCCIONES AFECTADAS Y CONDICIONES DEL TERRENO
La Guaira presenta características geográficas que pueden aumentar el impacto de un terremoto. El estado se encuentra entre el mar Caribe y la cordillera de la Costa, con terrenos formados en gran parte por materiales sedimentarios.
Expertos han explicado que este tipo de suelo puede amplificar las ondas sísmicas debido a su composición y presencia de materiales menos compactos.
La región también tiene antecedentes de grandes emergencias naturales. En 1999 sufrió graves deslizamientos e inundaciones que afectaron numerosas comunidades y provocaron una amplia reconstrucción de zonas urbanas.
A esto se suma la diferencia entre edificaciones construidas en distintas épocas. Después del terremoto de Caracas de 1967 se reforzaron las normas antisísmicas en Venezuela, pero no todos los inmuebles fueron levantados bajo los mismos criterios técnicos.
Los especialistas recuerdan que el riesgo no depende únicamente de la magnitud de un terremoto, sino también de la resistencia de las construcciones, la planificación urbana y la preparación de la población.
AUTORIDADES LLAMAN A EVITAR RUMORES DURANTE LA EMERGENCIA
Durante las horas posteriores al terremoto también circularon versiones falsas sobre supuestos nuevos fenómenos naturales y daños en infraestructuras importantes.
Jorge Rodríguez pidió a la población mantenerse informada mediante los canales oficiales y evitar compartir mensajes no confirmados que puedan generar confusión.
“Nosotros no vamos a ocultar absolutamente nada de la magnitud de esta tragedia, la mayor que hemos sufrido. Entiendan también que cuando damos las recomendaciones lo hacemos para acelerar la atención y rescate de los afectados”, señaló.
Las autoridades también descartaron versiones sobre daños graves en el viaducto Caracas-La Guaira y aseguraron que la vía continúa funcionando después de las evaluaciones técnicas realizadas.
Mientras continúan los trabajos de rescate y atención, miles de familias permanecen afectadas por una emergencia que mantiene movilizados a organismos venezolanos, voluntarios y equipos internacionales.