Atletas de élite aseguran que el Estado incumple contratos firmados, ignora reuniones y deja sin recursos a representantes nacionales que continúan compitiendo pese a lesiones, gastos personales y falta de respaldo oficial.

El conflicto entre el Gobierno y los 100 beneficiarios del programa “Sueño Bicentenario” escaló después de que deportistas de distintas disciplinas denunciaran públicamente una deuda acumulada de casi Bs. 3,5 millones y acusaran a las autoridades de incumplir compromisos asumidos mediante contratos oficiales.

La denuncia fue expuesta por la raquetbolista Angélica Barrios, quien afirmó que el Estado dejó de cancelar tres meses de apoyo económico comprometido para atletas de alto rendimiento, pese a que los beneficiarios continuaron participando en competencias nacionales e internacionales bajo representación boliviana.

“Nosotros no estamos pidiendo regalos ni favores. Estamos exigiendo que se respete un contrato firmado con el Estado”, declaró la deportista.

El programa estatal fue creado para respaldar a 100 atletas divididos en tres categorías, con incentivos económicos destinados a cubrir entrenamiento, viajes, alimentación, fisioterapia, equipamiento y preparación competitiva. Sin embargo, los pagos quedaron paralizados después de los primeros nueve meses del acuerdo.

La situación afecta a representantes de 28 disciplinas deportivas, incluidos campeones nacionales, atletas olímpicos y figuras internacionales que durante años sostuvieron sus carreras prácticamente sin respaldo estatal.

Barrios explicó que muchos deportistas reorganizaron sus actividades profesionales y renunciaron a patrocinios privados después de incorporarse al programa gubernamental. Las condiciones exigían coordinación institucional de entrevistas, uso de imagen oficial y cumplimiento de actividades vinculadas al Viceministerio de Deportes.

“Creímos que por primera vez existía un proyecto serio para apoyar al deporte boliviano, pero hoy nos dejan abandonados”, lamentó.

La molestia entre los atletas aumentó tras las declaraciones del viceministro de Deportes, Roberto Bustamante, quien durante una reunión cuestionó los descargos y gastos realizados por los beneficiarios del programa.

“¿Cómo yo les creo que han gastado en eso?”, señaló la autoridad en un audio difundido por los propios deportistas.

Las declaraciones fueron consideradas ofensivas por atletas que aseguran haber financiado incluso tratamientos médicos y procesos de recuperación con dinero propio. Barrios relató que actualmente atraviesa el octavo mes de rehabilitación tras sufrir una lesión de ligamentos durante una competencia internacional en China, gastos que continúa cubriendo personalmente.

Mientras tanto, los deportistas aseguran que las autoridades dejaron de responder llamadas y mensajes. Según denunciaron, después de varias reuniones no existen actas firmadas ni compromisos oficiales escritos sobre la cancelación de la deuda.

“El problema no es solamente económico. También hay una pérdida total de confianza”, afirmó uno de los representantes del grupo afectado.

Los atletas sostienen que el incumplimiento estatal envía una señal negativa para el deporte boliviano, especialmente entre jóvenes que buscan desarrollar carreras de alto rendimiento en un escenario marcado históricamente por la precariedad y la falta de apoyo institucional.

Varios padres de familia comenzaron a evaluar medidas legales debido a que muchos deportistas menores de edad dependen directamente de estos recursos para continuar entrenando y participando en torneos internacionales.

Los beneficiarios del programa reiteraron que su reclamo no responde a intereses políticos ni pedidos extraordinarios. La exigencia apunta exclusivamente a que el Gobierno cumpla la obligación firmada y pague los recursos comprometidos con quienes continúan representando al país dentro y fuera de Bolivia, incluso en medio de limitaciones económicas y abandono oficial.

prepara un cuarta nota, con 500 palabras de texto base, siempre a favor de los deportistas y en contra del gobierno.