La Gobernación de Pando y ENDE analizan una conexión eléctrica con Rondônia para reducir costos, ampliar cobertura y enfrentar las limitaciones técnicas y ambientales que impiden integrar plenamente al departamento al sistema nacional boliviano.
La posibilidad de que Pando se conecte energéticamente con Brasil dejó de ser una idea aislada y comenzó a perfilarse como una alternativa concreta frente a las dificultades técnicas y económicas que impiden integrar plenamente al departamento amazónico al Sistema Interconectado Nacional de Bolivia.
Durante una reunión sostenida con ejecutivos de ENDE, la gobernadora Gabriela de Paiva confirmó que existen conversaciones para impulsar un proyecto de interconexión con el estado brasileño de Rondônia, aprovechando la cercanía geográfica y la infraestructura ya existente en la región fronteriza.
La autoridad explicó que la incorporación de Pando al sistema energético boliviano enfrenta obstáculos económicos y ambientales difíciles de superar debido a la enorme distancia entre el norte amazónico y los nodos centrales de distribución eléctrica del país. Según señaló, construir una línea de transmisión desde el interior boliviano demandaría inversiones elevadas y un impacto ambiental considerable sobre áreas boscosas.
“Por Bolivia es imposible; es demasiado largo y el costo ambiental sería altísimo”, afirmó la gobernadora al explicar la posición asumida por la administración departamental y técnicos de ENDE.
La propuesta actualmente en análisis contempla una eventual conexión con las redes energéticas de Girau y San Antonio, complejos hidroeléctricos instalados en territorio brasileño que abastecen gran parte de la región amazónica. La intención es utilizar parte de la infraestructura existente para reducir costos de implementación y garantizar una provisión más estable para Cobija y otras poblaciones pandinas.
El tema energético se volvió prioritario debido a los elevados costos que enfrenta Pando. La propia Gobernación admitió que el departamento soporta uno de los niveles de vida más caros del país por las dificultades logísticas y la limitada cobertura de servicios básicos. Para las autoridades, una reducción en las tarifas eléctricas podría abrir mejores condiciones para atraer inversión privada, fortalecer el comercio y abaratar operaciones productivas.
Al mismo tiempo, las autoridades reconocieron que cerca del 70% de las comunidades rurales de Pando todavía no cuenta con acceso permanente a energía eléctrica. Frente a ese panorama, se anunció que se trabaja en sistemas híbridos para abastecer zonas alejadas mediante soluciones alternativas adaptadas a la Amazonía.
La estrategia energética forma parte de una agenda más amplia impulsada por la Gobernación, que busca integrar a Pando mediante carreteras, servicios aéreos y proyectos eléctricos capaces de reducir el aislamiento histórico del departamento.
De Paiva sostuvo que la coordinación con el Gobierno nacional comenzó a generar una presencia estatal más activa en la región. “Si tenemos electricidad barata, podremos bajar el costo de vida y pensar en inversión”, manifestó durante su exposición pública.
