La dirigencia hutí amenaza con cerrar Bab el Mandeb si persisten tensiones con Estados Unidos, poniendo en riesgo el tránsito marítimo global y el suministro energético internacional inmediato.
Desde Saná, autoridades hutíes emitieron una advertencia directa sobre la posibilidad de interrumpir el paso por el estrecho de Bab el Mandeb, una arteria esencial para el comercio mundial. El mensaje fue comunicado por el viceministro de Exteriores, Hussein al-Ezzi, quien señaló que la medida podría activarse si continúan las políticas estadounidenses que, según su posición, afectan a Yemen.
El pronunciamiento incluyó un emplazamiento explícito a Donald Trump, a quien pidió detener acciones que, afirmó, obstaculizan cualquier posibilidad de estabilidad. La declaración mantuvo un tono firme y sin matices, marcando una línea directa entre la conducta de Washington y una eventual decisión sobre la ruta marítima.
Al-Ezzi sostuvo que un cierre del paso tendría consecuencias difíciles de revertir. Aseguró que, de concretarse, no existirían mecanismos eficaces para reabrirlo en el corto plazo, lo que trasladaría el impacto a escala internacional.
El estrecho de Bab el Mandeb conecta el mar Rojo con el golfo de Adén y canaliza el tránsito de petróleo y mercancías hacia el canal de Suez, consolidándose como un punto clave en las rutas entre Asia y Europa. Su interrupción implicaría desvíos operativos, mayores costos logísticos y presión inmediata sobre el suministro energético.
La advertencia instala un foco de riesgo sobre una de las principales rutas marítimas del mundo, en un escenario donde cada movimiento adquiere impacto más allá del ámbito regional.
