El Ejecutivo aceptó la renuncia de Yussef Akly luego de reportes sobre gasolina observada. Claudia Cronenbold asume la presidencia con la tarea de ordenar la empresa y garantizar abastecimiento.
La dirección de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos fue modificada de forma inmediata tras la salida de Yussef Akly, quien dejó el cargo luego de presentar su dimisión ante el Ejecutivo. La decisión se produjo en un escenario marcado por reportes técnicos que cuestionaron la calidad de la gasolina en circulación.
El relevo se ejecutó sin transición prolongada. El presidente Rodrigo Paz posesionó a Claudia Cronenbold y le asignó una línea de trabajo enfocada en producción y control interno. El acto se desarrolló con un mensaje claro sobre la urgencia de resultados.
“El país necesita avanzar hacia la producción de gasolina propia en el corto plazo”, afirmó el mandatario durante la ceremonia. También dejó establecido que el Gobierno hará seguimiento directo a la gestión de la estatal. “Vamos a respaldar una lucha firme contra la corrupción para recuperar la empresa”, declaró.
La referencia a la gestión saliente fue limitada. “Se valora el trabajo realizado en una primera etapa”, indicó, sin ingresar en detalles adicionales. La renuncia fue confirmada por fuentes oficiales como una medida adoptada tras evaluaciones internas.
Cronenbold asumió funciones con una declaración concreta. “Voy a trabajar con total compromiso para responder a esta responsabilidad”, señaló. Añadió que la prioridad será garantizar operaciones eficientes y transparentes.
