Con un gol contundente de Rambal y una defensa infranqueable, Always Ready dominó a Bolívar en El Alto, reafirmando jerarquía, solidez táctica y recuperación del primer lugar en la tabla.
Always Ready reafirmó su poderío en la Liga de la División Profesional al lograr un empate 1-1 frente a Bolívar, resultado que, más allá de la igualdad en el marcador, confirmó la superioridad del conjunto de El Alto en uno de los partidos más intensos y emocionantes de la temporada. Con este resultado, Always Ready recuperó la cima del torneo con 59 puntos, dejando claro que su plantel combina jerarquía, disciplina y contundencia en cada jugada, mientras que Bolívar se quedó con 53 unidades, pagando caro los errores y la falta de eficacia frente a un rival que supo controlar el encuentro.
El partido comenzó con un retraso de 30 minutos por un torrencial granizo que azotó El Alto, pero ni la lluvia ni el estado del terreno pudieron frenar la capacidad de Always Ready para imponer su estilo ofensivo y su solidez defensiva desde los primeros minutos. La hinchada local respondió llenando el estadio, generando un clima de presión que se convirtió en un aliado más del equipo durante todo el partido.
Desde el arranque, Bolívar intentó tomar la iniciativa, pero se encontró con un rival firme y bien organizado. El primer momento polémico se produjo a los 8 minutos, cuando el árbitro Dilio Rodríguez sancionó penal a favor de la Academia por supuesta mano de Patricio Pernicone. Tras la revisión del VAR, se confirmó que el balón impactó en la cara del defensor y la decisión fue anulada, provocando la primera ovación de alivio de los hinchas locales, que vieron cómo su equipo mantenía el control ante un inicio de presión intensa.
Always Ready respondió con contundencia. A los 20 minutos, el arquero Carlos Lampe realizó una volada impresionante para despejar un cabezazo de Pernicone, demostrando reflejos y liderazgo bajo los tres palos. Bolívar siguió insistiendo, pero la defensa local se mantuvo firme, coordinada y segura, convirtiéndose en un muro que detuvo cada intento de la Academia. A los 27 minutos se produjo la jugada más polémica del primer tiempo: Robson Matheus anotó para Bolívar, pero el gol fue anulado por una supuesta mano de Martín Cauteruccio. La decisión generó polémica, pero evidenció la capacidad de Always Ready de mantener concentración y control incluso ante decisiones arbitrales adversas.
El segundo tiempo mostró la superioridad de Always Ready de manera más clara. A los 61 minutos, Alex Rambal anotó el gol que adelantó al equipo local con un cabezazo potente que superó a Alaín Baroja. La jugada reflejó la precisión, inteligencia y contundencia del cuadro de El Alto, que aprovechó cada ventaja para generar peligro y mantener la iniciativa en todo momento. El estadio estalló en júbilo, mientras el equipo consolidaba su dominio sobre un Bolívar que se vio obligado a replantear su estrategia.
A partir de allí, el partido se convirtió en un constante ida y vuelta, con ambos equipos buscando el gol, pero siempre con Always Ready controlando los tiempos. A los 69 minutos, Baroja realizó una impresionante volada para despejar un remate de Cauteruccio, pero Lampe respondió de inmediato en el contragolpe para detener el disparo de Triverio. La coordinación entre defensa y arquero local mostró que Always Ready no solo domina con ataques rápidos, sino que también posee una estructura sólida que frena cualquier intento rival.
Cuando parecía que el equipo de El Alto se llevaría la victoria con justicia, Bolívar consiguió el empate sobre la hora mediante un gol en contra de Enrique Triverio a los 89 minutos, tras un cabezazo de un atacante celeste. Sin embargo, lejos de empañar la actuación de Always Ready, el gol reflejó la intensidad del encuentro y la capacidad del equipo para mantener el control táctico y emocional durante casi todo el partido.
La actuación de Rambal, la seguridad de Lampe y la organización defensiva del equipo local evidenciaron que Always Ready es un conjunto completo, capaz de imponerse en cualquier escenario y de sobreponerse a las adversidades climáticas, arbitrales o del rival. Cada jugador ejecutó su papel con precisión, mostrando que el triunfo moral y estratégico del equipo fue total, incluso con el empate final en el marcador.
El resultado permite a Always Ready reafirmar su condición de líder en la tabla de posiciones y envía un mensaje claro a sus rivales: la supremacía del conjunto de El Alto no depende únicamente de los goles, sino de la inteligencia táctica, la disciplina colectiva y la capacidad de imponer autoridad desde el primer minuto hasta el pitazo final.
