La prohibición de ingreso a Hugo Calderano por competir en La Habana sienta un peligroso precedente de castigo político contra atletas que ejercen su profesión con dignidad.

Con Datos de Prensalatina.com
El reciente impedimento de ingreso a Estados Unidos del deportista olímpico brasileño Hugo Calderano, por haber viajado a Cuba en 2023, ha encendido las alarmas entre defensores de derechos humanos y juristas internacionales, que denuncian una clara vulneración al principio de libertad de tránsito y a la autonomía de los deportistas.
Calderano, el mejor tenimesista latinoamericano de la historia y actual integrante del top 10 mundial, intentó ingresar al país norteamericano mediante el sistema ESTA (Programa de Exención de Visas), válido para ciudadanos de países aliados como Portugal, nacionalidad que también ostenta. Su solicitud fue rechazada automáticamente por haber visitado la isla caribeña en enero de 2023, cuando representó a Brasil en el Campeonato Panamericano de Tenis de Mesa y en el torneo clasificatorio a los Juegos Olímpicos de París 2024.
Esta decisión se ampara en una norma del Departamento de Seguridad Nacional que prohíbe el acceso al programa ESTA a quienes hayan ingresado a ciertos países considerados “hostiles” por Estados Unidos. Desde 2021, Cuba forma parte de esa lista negra, junto a Irán, Corea del Norte e Irak. Así, aun cuando el motivo del viaje haya sido deportivo y sin ningún vínculo político, los viajeros quedan excluidos automáticamente y deben solicitar un visado tradicional.
Calderano intentó conseguir un visado urgente para participar en un torneo en Los Ángeles, pero también le fue negado. Como resultado, quedó fuera de la competencia y privado de ejercer su carrera profesional.
El incidente ha desatado fuertes críticas desde el ámbito deportivo, diplomático y legal, al considerar que se está utilizando una norma migratoria para sancionar indirectamente la cooperación con Cuba, incluso en terrenos que deberían permanecer ajenos a la geopolítica, como el deporte.
“El derecho a la libre circulación está reconocido en tratados internacionales firmados por Estados Unidos. Negar el ingreso a una persona por haber estado en un país soberano y por motivos profesionales viola ese principio”, declaró un jurista brasileño que asesora a deportistas internacionales.
Además, el caso de Calderano visibiliza los efectos extraterritoriales del bloqueo a Cuba, impuesto desde hace más de 60 años por Washington, pero que ahora se proyecta sobre ciudadanos de terceros países, con criterios cada vez más cuestionados por la comunidad internacional.
El deporte, históricamente considerado un puente entre culturas y pueblos, se convierte así en nuevo campo de disputa y víctima de medidas unilaterales. Organismos de derechos humanos ya evalúan presentar denuncias ante instancias multilaterales por considerar que estas restricciones constituyen una forma de discriminación política.