Añadió que el Gobierno continuará con operativos de seguridad para garantizar el orden y evitar nuevas tragedias.

El ministro de Gobierno, Roberto Ríos, denunció que los hechos violentos ocurridos en Llallagua, Potosí, donde fueron asesinados cuatro policías y un estudiante, así como los enfrentamientos en Cochabamba, no son protestas sociales legítimas, sino actos criminales organizados. Según Ríos, estas acciones demuestran que Evo Morales y sus seguidores no tienen límites en su intento de desestabilizar al Gobierno.

Los uniformados fallecieron en emboscadas mientras ejecutaban tareas de desbloqueo. Según las investigaciones preliminares, los atacantes emplearon fusiles de largo alcance y explosivos, lo que eleva la gravedad del hecho. Ríos calificó los actos como crímenes deliberados contra el Estado y la sociedad, y responsabilizó directamente al ala radical del MAS.

El ministro también condenó las insinuaciones de sectores evistas que plantean la hipótesis de un “autoatentado”, calificando esas versiones como nefastas y carentes de empatía. Añadió que el Gobierno continuará con operativos de seguridad para garantizar el orden y evitar nuevas tragedias.