Mediante un comunicado oficial, la Defensoría del Pueblo manifestó su “rechazo categórico” a estas expresiones, que calificó como una forma explícita de discurso de odio.
A pocos días de conmemorarse el Día Nacional contra el Racismo y toda forma de Discriminación, la Defensoría del Pueblo condenó enérgicamente las declaraciones del vicepresidente del Concejo Municipal de Trinidad, Arnoldo Méndez, por considerarlas abiertamente racistas y ofensivas hacia las personas del occidente del país que migran y se establecen en el departamento del Beni.
En un acto proselitista, Méndez expresó públicamente: “Si Tuto es candidato, es presidente electo, las 53 instituciones que se manejan en el departamento serán para el pueblo, para que no venga ningún ‘colla de mierda’, discúlpenme la expresión, a adueñarse y faltarnos el respeto”. Estas palabras, pronunciadas durante un evento de campaña en respaldo al candidato Jorge “Tuto” Quiroga y la agrupación Libre, generaron indignación en distintos sectores sociales y políticos.
Mediante un comunicado oficial, la Defensoría del Pueblo manifestó su “rechazo categórico” a estas expresiones, que calificó como una forma explícita de discurso de odio. “No pueden ser justificadas bajo el amparo de la libertad de expresión, menos aun cuando provienen de servidores públicos electos, quienes deben ser garantes del respeto a los derechos humanos”, señala el documento.
La institución recordó que la Constitución Política del Estado prohíbe toda forma de discriminación y que la Ley del Régimen Electoral sanciona cualquier tipo de propaganda política que promueva violencia, odio o intolerancia, ya sea directa o indirectamente.
Asimismo, se citó la preocupación manifestada por las Naciones Unidas frente a una creciente ola de racismo y xenofobia a nivel global, fenómeno que se agrava cuando líderes políticos utilizan el discurso público como herramienta para obtener rédito electoral, comprometiendo con ello la paz social y la estabilidad democrática.
“El uso de términos despectivos para referirse a ciudadanos de otras regiones del país atenta contra los principios fundamentales de convivencia y unidad nacional. Son declaraciones que no solo hieren a personas y colectivos, sino que también socavan los avances logrados en materia de derechos humanos y lucha contra el racismo en Bolivia”, puntualiza la Defensoría.
En esa línea, la institución exhortó a todos los actores políticos a actuar con responsabilidad y moderar sus discursos, especialmente en un contexto electoral que exige serenidad, respeto y altura democrática. “Las palabras de líderes y funcionarios tienen un peso considerable en la opinión pública y pueden generar escenarios de riesgo y violencia hacia ciertos grupos”, advierte el comunicado.

